reid at CIR event

El Senador Reid en un evento de reforma migratoria.

Nuestro país fue establecido bajo el principio que todos los hombres y mujeres fueron creados iguales y que todas las personas tienen derechos básicos, sin importar su apariencia o de donde son. Nuestra nación es una nación de inmigrantes donde los valores familiares, nuestro trabajo y patriotismo nos definen.  Como estadounidenses, todos contribuimos; y todos nos beneficiamos de tener a nuevos inmigrantes como miembros contribuyentes de nuestras comunidades – comprando en nuestras tiendas, pagando impuestos, y donando dinero a sus iglesias y a organizaciones caritativas.

EE.UU. Necesita un Reforma Migratoria Exhaustiva

Los Estados Unidos se merece un sistema de inmigración con sentido común, uno que incluya un camino a la ciudadanía para aquellos inmigrantes que deseen ser ciudadanos. Todos están de acuerdo que nuestro sistema migratorio está roto, mal administrado, y está separando a familias. Aquellas personas que desean convertirse en ciudadanos enfrentan laberintos burocráticos y regulaciones que nos les ofrecen un camino para llegar a ser estadounidenses. Para las personas que quieren ser ciudadanos, el derecho esencial a la ciudadanía debería ser obtenible si pasan un examen de historia y sistema del gobierno, pagan las cuotas requeridas, y juran lealtad a nuestro país.

Las personas traen a sus hijos aquí para ofrecerles una mejor vida, y quieren ser miembros de sus comunidades en este país. Es una decisión difícil – el empacar todo y mudarse a un nuevo país toma valentía – pero la gente lo hace porque quiere una mejor vida para sus familias. Nuestros abuelos y bisabuelos lo hicieron. Ellos vinieron a este país en busca del sueño americano, y deberíamos honrar ese legado al tratar de crear un sistema de inmigración que funcione.

Aunque nos hemos enfrentado a años de obstruccionismo,  yo he continuado luchando para aprobar una reforma migratoria. Durante el Congreso 109, apoyé el Proyecto de Ley de Reforma Migratoria Integral del 2006, el cual fue aprobado en el Senado con un fuerte voto bipartidista. Desafortunadamente, el liderazgo republicano de la Cámara de Representantes no accedió a trabajar junto con nosotros para reconciliar las diferencias de nuestros dos proyectos, lo que no nos permitió reformar nuestro sistema migratorio. En el Congreso 110,  apoyé El Proyecto de Ley de Reforma Migratoria del 2007. Pero después de semanas de debate, los oponentes de ese proyecto de ley bloquearon el voto final.

Fue un placer haber liderado  al Senado para aprobar legislación de reforma con sentido común. El Proyecto De Ley Para La Seguridad Fronteriza, Oportunidades Económicas Y Modernización Migratoria Del 2013 fue aprobado en el Senado el 27 de junio del 2013 por una votación bipartidista de 68 a 32. Esta legislación fue propuesta por un grupo bipartidista compuesto de cuatro demócratas y cuatro republicanos  quienes pusieron el partidismo a un lado para abordar este asunto crítico,  reformando nuestro roto sistema migratorio, y protegiendo y preservando a las familias. Este proyecto de ley fue debatido y mejorado en el Comité Judicial del Senado y continuará asegurando nuestras fronteras, mejorará nuestro sistema disfuncional de inmigración, y requiere que los 11 millones de personas que viven aquí sin autorización se registren con el gobierno, paguen multas e impuestos, aprendan inglés, y se pongan del lado correcto de la ley para recibir un estatus legal. Esta legislación fortalece la seguridad fronteriza, invirtiendo $46 mil millones de dólares lo cual tendrá un impacto profundo en las entradas ilegales y la seguridad fronteriza. Le pido a mis colegas de la Cámara de Representantes que trabajen con nosotros para aprobar esta legislación lo más pronto posible. El estatus quo es inaceptable. Nuestra nación necesita una reforma con sentido común que beneficiará a los ciudadanos estadounidenses, y a los que aspiran a algún día llegar a hacerlo.

El Dream Act

Soy el copatrocinador y defensor de la Ley para el Desarrollo, Ayuda y Educación para los Menores Indocumentados (Dream Act) porque yo creo que la educación es la clave para el buen futuro de nuestros hijos y de nuestro éxito como nación. Los niños quienes fueron traídos a este país ilegalmente por sus padres deberían de tener una manera de legalizar su estatus migratorio e ir a la universidad para mejorar sus vidas y ayudar a que nuestro país prospere. El Dream Act permitiría que los jóvenes quienes se han graduado de la preparatoria y no se han metido en problemas puedan aplicar para recibir un estatus migratorio legal provisional. Este estatus se haría permanente si continúan su educación en la universidad o se enlistan en las fuerzas armadas. Los estudiantes que soliciten este beneficio tendrían que cumplir ciertos requisitos como el obtener un diploma de preparatoria o el GED, demostrar que son personas de buen carácter moral, y que no tengan antecedentes criminales.

No es justo castigar a estos niños por las acciones de sus padres; muchos de ellos fueron traídos a los Estados Unidos de muy pequeños y se sienten estadounidenses. Tampoco es justo que no permitamos que estos niños, muchos de ellos estudiantes muy aplicados, no estudien en nuestras universidades ya que ellos contribuirán a nuestra sociedad y a nuestra economía.

El 24 de octubre del 2007, puse al Dream Act a votación en el pleno del Senado. Desafortunadamente los oponentes del proyecto de ley bloquearon su consideración por un voto de 52 a 44; necesitaba 60 votos para proceder. El 8 de diciembre del 2010, traje al Dream Act al pleno una vez mes, pero mis colegas republicanos bloquearon su consideración de nuevo con un voto de 55 a 41. Solo tres republicanos votaron a favor del proyecto de ley. Su valentía es ejemplar, y me hubiera gustado que más de mis colegas hubieran seguido su liderazgo.

El 15 de junio del 2012, el Presidente Obama anunció que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) suspendería las deportaciones de estos jóvenes excepcionales quienes fueron traídos a este país ilegalmente cuando eran niños, siempre y cuando fueran estudiantes en la universidad o sirvieran en las fuerzas armadas, y cumplieran con otros requisitos clave. Gracias al Presidente Obama, más de un millón de Dreamers quienes han salido bien en la escuela y no se han metido en problemas se han beneficiado de esta medida conocida como Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en ingles), y se les ha dado la oportunidad de contribuir más a sus comunidades y a luchar para alcanzar sus sueños sin miedo. Más de 455,400 Dreamers de todo el país han sido aprobados para recibir DACA, incluyendo a 7,200 jóvenes en Nevada. La directiva del Presidente Obama de suspender las deportaciones de los Dreamers fue el resultado de un análisis de un año, y es otorgada dependiendo en el caso individual. Esta medida permite que los recursos para la aplicación de la ley se enfoquen en individuos quienes sean un peligro para la seguridad pública y nacional y no deporten a estos jóvenes que contribuyen a nuestro país. Yo apoyo la decisión del Presidente Obama – una decisión que no solo beneficia a los Dreamers, pero a todo nuestro país.

Desafortunadamente, la directiva del Presidente Obama no es una solución permanente. El Congreso debe de proteger a los Dreamers y crear un sistema migratorio funcional de una vez por todas. Es por eso que estoy contento que las medidas del Dream Act fueron incluidas en El Proyecto De Ley Para La Seguridad Fronteriza, Oportunidades Económicas Y Modernización Migratoria aprobado en el Senado.

Para aprender más sobre la acción diferida del Presidente, por favor visite la página web del Departamento de Seguridad Nacional.